El entrenador de La Garra sacó sus conclusiones de lo que fue su presencia en los Mundiales U-18 y U-20, un hecho sin precedentes para el handball argentino.
Argentina concluyó su participación en el Mundial Juvenil de Rumania y con ello un mes de mucha competencia a nivel formativo que incluyó también el Mundial Junior de China. En ambas citas ecuménicas Muñoz fue parte de los cuerpos técnicos, presencia que tuvo como principal objetivo seguir construyendo el modelo de juego de la rama femenina.
«Es importante ver competir a estas jugadoras que son el futuro de La Garra. Encontramos en nuestras tres Selecciones similitudes: son equipos competitivos, que luchen por cada pelota y que dejen la vida en cada acción. Además, tienen las ideas claras, tácticamente jueguen bien, saben defender y atacar colectivamente», manifestó el entrenador.

«Está claro las dificultades que tienen estos torneos, que muchas veces nos cuesta prepararnos, pero creo que se pudo ver todo eso en las selecciones. Todas las nenas que juegan en Argentina tienen que estar contentas porque los equipos nos representan a todos, como Selección y como país, todos nos reflejamos con ellas, en la entrega y lucha de estas chicas», valoró Muñoz.
«Estoy satisfecho por el trabajo que realizaron todas las jugadoras, tanto las convocadas como las que fueron parte del proceso que comenzó en febrero del 2025. Ellas son nuestras dos primeras generaciones Juveniles y Juniors que trabajaron de forma completa bajo nuestra gestión»
Y agregó: «Todos sabemos lo que conlleva para estas jugadoras aprender una forma totalmente distinta de defender y atacar. No abandonamos la formación individual, pero todo el abordaje colectivo de un modelo diferente al que están acostumbradas es más difícil de trabajar»

La primera parada fue Jinzhong, China, para el Mundial Junior en donde Argentina finalizó en el puesto 21 con un saldo de tres triunfos, ante Turquía, Canadá y Angola, un empate con Brasil y tres derrotas, ante Corea del Sur e Islas Feroe en donde la Selección tuvo sus oportunidades y ante España que terminaría siendo semifinalista.
Un poco más de un mes después llegaría el turno de las Juveniles que cerrarían en el puesto 23, yendo de menor a mayor a lo largo de la competencia tras dos difíciles caídas ante Portugal y Países Bajos. En una fase de grupos con tres rivales europeos aparecería una gran actuación ante Montenegro, medalla de plata en el Mundial, pese a la derrota y una recta final de torneo muy positiva con victorias ante Guinea, Uzbekistan y Kazajistan y una derrota ajustada con República Checa.
«Se han visto equipos muy competitivos, con cosas para mejorar y corregir, pero satisfecho con el trabajo realizado tanto de las jugadoras como del cuerpo técnico, cuerpo médico y preparadores físicos. Creemos que a nivel resultados se puede estar mejor, pero se vio dos equipos con ideas muy claras, trabajando muy bien todas las fases»

Muñoz, que en sus inicios integró varios procesos de Selecciones formativas, marcó el rumbo para el futuro: «Esperamos que ahora que está asentado en estas dos generaciones, se pueda seguir perfeccionando y especializando. Es parte de lo buscamos, que las tres Selecciones tengan una misma identidad»
«Creo que cualquier jugadora que haya jugado ahora en Juveniles y Juniors si le toca el día de mañana insertarse en La Garra está totalmente preparada, conoce a la perfección el modelo de juego, la norma, los patrones y la conducta de La Garra. Necesitamos que estas chicas no solo estén preparadas mentalmente para eso, si no tácticamente, lo valoramos muchísimo, esperamos que se haya visto desde afuera»
Fotos: IHF
Por Rodrigo Alzugaray – Prensa CAH
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